Capítulo VI

Bonus Track

CAFÉ CON GUS

Tenía una reunión, no podía seguir escuchando, con lo cual quedamos en juntarnos cuando Gus pudiera.

A los pocos días recibí un llamado de Gus, invitándome a tomar un café, pensé que podía aportarme algo más, alguna novedad interesante y acudí a la cita, aparte para eso estamos los amigos.

Si bien inicialmente no estaba con la mejor cara, en la medida que se iba explayando en algunos detalles que no conocía fue como que comenzaba el proceso de liberación de tensiones y en estos casos un abrazo sincero, un oído para escuchar y si fuera necesario un hombro para llorar es en general una buena medicina.

Con una risa nerviosa, más cerca del llanto que de la alegría me contó como siguió la situación, aunque creo que más allá de contarla la estaba reviviendo, compungido como si estuviera pasando todo en ese mismo momento me dijo que no tenía idea sobre que podía haber pasado.

Le llamaba totalmente la atención que el viernes anterior habían estado cafeteando, por la noche hablando y el sábado previo al inicio del periodo de abstinencia obligatoria por sus habituales compromisos de fin de semana, nada en medio hacía suponer tal desenlace.

Una respuesta extrañísima el lunes por la noche, luego de todo el día de no contestar por ningún medio y el martes tarjeta roja virtual, hasta desapareció del WhatsApp.

Hasta ahí parecía que la conversación transcurría dentro de una serena y no menos forzada normalidad aunque con cierto dejo de tristeza, hasta que en la cafetería ambientada con música suave, casi imperceptible, comenzó a sonar No saber de ti cantada por Los Nocheros y ahí se congeló la charla; Gus se quedó en blanco, con la vista fija mirando a la nada, con cara de vaca que ve pasar el tren.

Entonces pensé que esa actitud tan extraña seguramente tendrá una explicación fuera de su alcance en este momento y es una incógnita si alguna vez habrá explicaciones que la justifiquen, pero sea lo que sea, sólo tendrá un aspecto anecdótico, ya no importará.


NUEVA ETAPA

Pensé que ahora había llegado el momento de pasar página, ocuparse de lo que no se debería haber desentendido ni un segundo y se cumplió eso que: La letra con sangre entra y quedó absolutamente claro que quien no tiene antecedentes de piratería cimentada en la juventud, difícilmente los adquiera en la madurez y que la tercera edad no es el mejor momento para comenzar a jugar a recrear inocentes picardías adolescentes

En esta etapa los riesgos que se corren son infinitamente superiores a los beneficios que se pueden alcanzar y que más vale malo (o no tan malo) conocido que lo bueno (o no tan bueno) por conocer.

Una pregunta quedo realmente flotando en su mente y porque no decirlo, en la mía también y como tantas otras sin respuesta: ¿Qué hubiera sucedido si se hubieran dado algunos pasos más? y lo que si queda absolutamente claro es que cuando se meten a terciar los sentimientos, reales o supuestos todo, lo bueno y malo es más difícil de manejar. Y de digerir.


CONCLUSION FINAL

Enceguecido por esas cosas raras que tiene la vida, donde se coincide cuando no era el momento ideal y las circunstancias las más adecuadas, que llevan a una persona a subirse a una aventura que nunca había pasado por su mente en un caso y que se había idealizado y mantenido en el otro mucho tiempo, sintieron un flechazo, se saltaron varios casilleros y aparentemente pusieron los sentimientos por delante de otros factores, algo así como poner el carro delante del caballo, con lo cual se prodigaron y esforzaron es ser cada uno para con el otro una bocanada de aire fresco, algo que gustosamente estaban pretendiendo ambos.

Todo fue a marcha forzada, no era el momento, no eran las circunstancias y tampoco sería ahora el tiempo de hacerse demasiadas preguntas, las cosas son lo que son y tal como fue una frase muletilla de la relación: La realidad se impone y en este caso quedó plasmada con un herido y una incógnita.

Por eso, si lo que hay no es demasiado tóxico ni doloroso es mejor no fantasear con que el césped en el campo del vecino es más verde que en el nuestro, porque no todo lo que reluce es oro, aunque a simple vista y sin profundizar demasiado pueda parecerlo.

Quizás esta forma tan particular, imprevisible, inesperada, dolorosa, angustiante de dar aparentemente por terminada la relación, que genera sentimientos encontrados, deba ser analizada en otra frecuencia, como por ejemplo que no hay mal que por bien no venga y que haya sido la que encontró el destino para evitar a todos o a alguno males mucho mayores que el simple hecho de haber emprendido un camino desconocido, sin señalización que los llevara a una calle sin salida.

Cuando uno piensa mucho, muy seguido, durante mucho tiempo en alguna situación o en alguna persona a veces se da el caso que un día, igual a todos los demás, pero es distinto por algo generalmente inesperado, una noche cualquiera sueñe despierto tomando el pensamiento como base.

ENFOQUES - Hacia una visión libre de preconceptos. Una invitación a ser forjadores de nuestro propio destino. 
Todos los derechos reservados 2024
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar